De Nepal a Monterrey: así ayuda la Presa Rompepicos a reducir el riesgo de inundaciones

Imagen creada con IA

Aunque el desastre ocurrido en el Himalaya fue provocado por un fenómeno distinto, la tragedia vuelve a poner sobre la mesa la importancia de contar con infraestructura capaz de controlar grandes volúmenes de agua antes de que lleguen a las zonas habitadas.

Monterrey, Nuevo León.— Las imágenes de la tragedia ocurrida en la frontera entre Nepal y Tíbet muestran la fuerza que puede alcanzar el agua cuando una enorme cantidad de líquido, lodo y escombros desciende de manera repentina por un cauce.

El desastre dejó cientos de personas muertas y desaparecidas y puso nuevamente en evidencia la vulnerabilidad de las comunidades ubicadas en zonas montañosas frente a fenómenos extremos.

Aunque Monterrey no enfrenta un escenario idéntico al ocurrido en el Himalaya, la ciudad también se encuentra expuesta a crecientes repentinas durante lluvias extraordinarias.

Aquí existe una infraestructura cuya función precisamente es disminuir el impacto de las grandes avenidas de agua que bajan desde las montañas hacia la zona metropolitana: la Presa Rompepicos, ubicada en La Huasteca, en Santa Catarina.

¿Qué hace la Presa Rompepicos?

La Rompepicos forma parte del sistema de protección contra inundaciones del Río Santa Catarina.

Cuando se registran lluvias intensas en la zona de la Sierra y La Huasteca, grandes cantidades de agua pueden concentrarse rápidamente y descender hacia el cauce del río.

La función de la presa es regular esa avenida, reteniendo temporalmente parte del volumen y permitiendo que el agua sea liberada de manera controlada.

En otras palabras, busca evitar que todo el volumen de agua llegue de golpe hacia la zona metropolitana.

Esto es especialmente importante para Monterrey debido a las características del Río Santa Catarina, un cauce que puede permanecer prácticamente seco durante buena parte del año, pero que puede experimentar crecientes torrenciales cuando se presentan lluvias extraordinarias en la cuenca alta.

¿Qué tiene que ver con lo ocurrido en Nepal?

La comparación tiene un límite importante.

En Nepal y Tíbet, el desastre estuvo relacionado con un desprendimiento de hielo y roca que desencadenó una enorme corriente de agua, lodo y escombros.

La Presa Rompepicos no está diseñada para detener una avalancha de ese tipo ni para contener un deslizamiento de montaña.

Su función es diferente: reducir y regular el volumen de las avenidas de agua que llegan al Río Santa Catarina durante fenómenos meteorológicos extremos.

Sin embargo, ambos casos muestran la importancia de un mismo principio: cuando grandes cantidades de agua pueden desplazarse rápidamente hacia zonas habitadas, contar con sistemas capaces de controlar o retrasar ese flujo puede reducir el riesgo para la población.

Una obra que ya ha enfrentado fenómenos extremos

La Rompepicos no es solamente una obra proyectada para una emergencia futura.

De acuerdo con información del Gobierno de Nuevo León, la presa actual ha registrado dos llenados parciales desde su construcción.

El primero ocurrió en julio de 2005, durante el paso del huracán Emily, y el segundo en julio de 2010, durante el huracán Alex.

En ambos casos se realizaron desfogues, aunque no fue necesario utilizar descargas por el vertedor.

El huracán Alex es particularmente relevante para Monterrey debido a la magnitud de las inundaciones que provocó en la zona metropolitana y a la enorme cantidad de agua que descendió por el Río Santa Catarina.

¿La Rompepicos podría evitar una tragedia como la de Nepal?

No exactamente.

Sería incorrecto afirmar que la presa podría detener un fenómeno como el ocurrido en el Himalaya.

Una avalancha de hielo, roca y lodo puede tener características y velocidades muy diferentes a las de una avenida provocada exclusivamente por lluvia.

Pero la comparación sí permite entender por qué Monterrey necesita infraestructura de control.

La Rompepicos funciona como una especie de barrera de regulación: cuando una cantidad extraordinaria de agua baja desde la montaña, su objetivo es reducir el golpe de esa avenida antes de que continúe hacia las zonas urbanas.

Y cuanto más tiempo y capacidad exista para controlar ese flujo, mayor puede ser el margen de respuesta ante una emergencia.

La prevención empieza mucho antes de que llegue el agua

La tragedia de Nepal vuelve a recordar que los fenómenos naturales extremos pueden cambiar radicalmente las condiciones de una comunidad en cuestión de minutos.

Para Monterrey, el reto es distinto, pero la lección es similar: la prevención y la infraestructura son fundamentales antes de que ocurra una emergencia.

La Presa Rompepicos representa una de las piezas de ese sistema de protección, pero no constituye una garantía absoluta frente a cualquier fenómeno natural.

La verdadera protección depende de la combinación de infraestructura, monitoreo, mantenimiento, alertas tempranas y una población preparada para responder.

Porque cuando el agua comienza a bajar desde la montaña, ya es demasiado tarde para empezar a pensar en prevención.

La información sobre la capacidad y funcionamiento de las presas corresponde a datos publicados por el Gobierno de Nuevo León. La comparación con el desastre ocurrido en Nepal se refiere exclusivamente al principio de regulación y control de avenidas de agua; ambos fenómenos naturales tienen causas y características diferentes.